lunes, 2 de octubre de 2017

La pregunta.

   Siempre que paseo al perro llegamos a un muro que tiene escrita una pregunta.
               ¿Eres feliz?
                   Yes.
                   No.
Así de simple. Con sus dos signos de interrogación, cosa que me choca con sus opciones de respuesta, en inglés.
Para los signos de interrogación tan de España y para las respuestas no. No es que sea importante, es simplemente que me llama la atención.
Todos los días que veo esa pregunta me imagino cruzando la calle con un rotulador de punta gorda y marcando la casilla correspondiente.
Imagino que la respuesta dependería del día, de la hora, del momento...
   Es una pregunta sencilla. Con sus sencillas respuestas.
Es sencilla como la mayoría de cosas lo son, pero el ser humano nos empeñamos en complicarlo todo demasiado.
Yo creo que de no ser una persona tan analítica me conformaría con el yes, no de la pared. Y no añadiría dentro de mi cabeza un..."no lo sé", un "depende", un "a días" y todas las variantes que las personas que no nos ceñimos a lo simple podemos imaginar.
   Las cosas son muy simples. Ya me lo dice mi mejor amigo, que no me complique, que todo es simple.
Yo quisiera ver las cosas como él. Me ahorraría muchos dolores de cabeza. Pero no sé hacerlo. Así ando, divagando sobre las cosas importantes o no y analizando más de lo preciso y necesario.
   ¿Eres feliz?.
Las redes sociales, las revistas femeninas, los programas de la tele nos instan a ser felices. Tenemos la obligación moral de ser felices y si no le eres te lo inventas o lo finges, que también está muy de moda.
¿Qué es ser feliz?. ¿Leer una frase de motivación a diario me va a transportar a esa felicidad?. ¿Qué se necesita para ser feliz?.
Hay personas que son felices con un gran coche, una gran casa, un apartamento en Torrevieja, Alicante.
Otras apostillan un, "ten un hijo, que dan la felicidad", "ten un novio/a que así serás más feliz"...
Y esas mismas redes sociales, revistas femeninas, programas de televisión que nos están instando a ser felices y que nos dicen que ciertos aspectos materiales o no, nos ayudarán a conseguirlo, luego nos dicen que para ser feliz no necesitas ni un gran coche, ni una gran casa, ni un marido o mujer, ni hijos ni perrito que te ladre.

¿Entonces cómo quedamos?... A ver si nos vamos aclarando...
Necesitas viajar, eso sí que lo dejan claro en todas partes.

Y que si no estás a gusto con tu trabajo que lo dejes. Que la vida está llena de oportunidades y de trabajos en los que sentirte realizada y por supuesto, feliz.
   Ser feliz es lo más importante. Y si no lo eres, por la circunstancia que sea te callas y dices que sí porque sino socialmente estás mal vista.
Pero si viajar te hace ser o estar feliz y no trabajas no puedes viajar porque no tienes dinero, entonces si no viajas ya no eres feliz.
(Que no lo digo yo, lo dicen las fotos estas que vemos a diario en nuestro fb, ig y todo lo que se puede reducir a siglas o frases fácilmente compartibles).
   Y nuestro afán propio y ajeno por ser felices, además, hemos de serlo públicamente, que por otro lado es muy cansado, porque ha de ser siempre una felicidad mayor y superior a la del que tenemos al lado. Y esto para las fotos cansa mucho.
Ya no vale con ir a Capri. Hay que ir a Capri porque eso es ser feliz y además hay que demostrarlo y enseñarlo al mundo entero. Y que envidie nuestra felicidad.
Sobre todo que la envidie, aunque ni siquiera nosotros sepamos si es real esa felicidad o es ficticia y de cara a la galería.
   Estamos tan agotados persiguiendo la presunta felicidad que cuando creemos que la hemos encontrado tampoco la sabemos disfrutar.
¿Hemos perdido la perspectiva, la capacidad de distinguir lo que nos hace felices de lo que nos dicen que nos dará felicidad?, y ¿porqué cuando parece que hemos encontrado un ápice de felicidad llega alguien y se empeña en estropearlo?.
¿Ya no sabemos soportar la felicidad ajena?.
   Una vez en una película un médico le preguntaba a su ayudante si era feliz.
Según las estadísticas y los cálculos debía serlo. Tenía trabajo, era joven, se le presuponía un buen sueldo y un marido. Vamos los ingredientes básicos y "obligatorios" que veladamente nos sugiere el universo para ser felices.
La voz de este actor me encanta, sobre todo en versión original. ¿Es usted feliz?, le decía.
No.
No lo decía de palabra, negaba con la cabeza y agachaba la mirada como si fuese algo malo manifestarlo. Como si le diese vergüenza reconocerlo y a la vez aliviada de haber soltado ese lastre. Después de eso el señor de voz grave la besa y se van a su gran casa ha tener un final feliz. La desgracia es que su marido llega antes y se lo estropea...
Aun teniéndolo "todo"...¿su personaje necesitaría eso para ser feliz?...¿al menos en parte?...
Cuántas veces la felicidad viene acompañada de complementos indirectos...
   Sigo pensando en la pregunta del muro y en porqué aún nadie ha marcado una de las casillas.
         ¿Eres feliz?
             Yes.
             No.
En caso de duda consulte la canción de Romina y Albano.









02-10-17
Ilustraciones, Jordi Labanda.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Y seis años después...aquí seguimos.


   Queridos señores...
Me hace gracia hablarles así, pero es lo que me ha salido cuando me he puesto a escribir...tendrán que perdonarme o dejarme que les llame así.
¿Saben?, hoy hace seis años que comencé este blog.
Por motivos técnicos y médicos, he estado en ocasiones, desaparecida. A veces también han sido motivos personales, lo reconozco...y además queda muy bien escrito y como de serie de televisión.
Como han ido sabiendo, mi ordenador ha estado malito en muchas ocasiones y no me permitía escribir. El pobre aún lo está pero siento tanto apego hacia él que me cuesta traer a su sustituto aún habiéndolo encontrado. Y no, no es de la manzanita.
También han sabido que tengo un problema en los huesos que no me deja escribir tanto como yo quisiera, pero ¿saben?, he encontrado una médico maravillosa que ha mitigado mucho el problema.
El problema personal ya era otra cosa. A veces la apatía no deja escribir, no deja que las cosas fluyan, no deja que los pensamientos se nos ordenen o nos sugieran estas pequeñas anécdotas que a mí me gusta narrarles.
   Hoy como cada aniversario echo la vista atrás...miro a un punto y me abandono a los pensamientos. A los recuerdos.
¿Saben?, cuando hago eso, estos seis años me parecen una eternidad. Han sido unos años muy intensos.
¿Qué cantaba Gardel?, veinte años no es nada... Si les soy sincera..., siempre intento serlo, para él veinte no eran nada, para mí estos seis han sido mucho...
No han sido una eternidad, pero me parecen muy lejanos.
   Qué lejos quedan algunas personas, tanto como sus aires caballerescos y esa educación de la que hacen gala y que desde luego también se ha perdido con el tiempo...
   Qué cerca estás tú, mi querido y propio Mr. Big. Me consta que guardaste esta dirección entre tus favoritos. No sé si me leerás porque si lo haces, desde luego nunca me lo dices. A lo mejor algún día despistado en el que te sobre tiempo...o sea, casi nunca. Seguro que coincide con algún día que haya proclamado que te quiero.


Ah, pero si eso ya lo sabes...resulta que lo sabías desde antes de que lo verbalizase. Ya me lo decía A...que eso se nota. Y yo que no...
Pues resulta que sí. Que se nota.
Que yo ya lo sabía, ¿saben?, lo que pasa es que me empeño en creer que si no lo dices no está pasando...como si los ojos, los gestos, no hablasen.
   Volviendo a lo que estaba, que ya saben que me disperso fácilmente, quería darles las gracias un año más.
GRACIAS.
Por seguir visitando mi página, no tienen porqué hacerlo en cambio, cuando les cuento mis anécdotas vienen, dan un vistazo, espero que sonrían y se van. Gracias.
Me alegran. Me hacen feliz.
Yo solo espero poder sacarles una sonrisa, es lo único que pretendo.
   Estos seis años, como antes les decía han sido intensos. He pasado por varios cumpleaños, he cambiado de decena, de trabajo, me enamoré y me destrozó el terremoto que dejaste en mi vida, desastre egoísta...
Volví a enamorarme porque como dice mi amiga M, no se le pueden poner diques al mar y se ve que por mucho que uno quiera, al amor tampoco.
Volví a confiar en alguien y un huracán se llevó lo que quedaba.
   Me he caído y a pesar de todo me he levantado, he conocido a personas maravillosas, me he quedado como canta Calamaro, flaca...porque hay gente que es mala y no soporta que cada uno sea como es. Gente tóxica, muy tóxica. A la que no le has hecho nada, pero les basta con que estés para querer hundirte y humillarte a la menor ocasión. Este tipo de gente es mala porque disfrutan con ello y se vanaglorian a la menor ocasión de cómo con una frase, con una palabra pueden hacerte de menos, como si ellos fuesen más. Como si un cargo en absoluto relevante les diese el poder de hacer lo que les de la gana y hablar como les plazca sin ningún tipo de educación. Pobres...tan grandes que se creen y que pequeños son, tanto que han de hacer de menos a otros para sentirse de más...Yo creo que a este tipo de gente de pequeña no le abrazaron bastante. Y están tristes por dentro, por eso han de hacer un esfuerzo mayor por imponerse, por demostrar que están por ¿encima? cuando están a la misma altura que los demás, o a la suya propia, o sea una muy baja. Porque cuando uno es así...no está a la altura de nada.
Pero por favor, perdonen, no hablemos de gentuza que no vale la pena.
   Hablemos de ustedes, que me siguen acompañando.
Hablemos de ustedes, que son y serán siempre los más grandes. Ustedes que durante seis años decidieron parar un momento para dar un vistazo a las teorías de una señorita muy aseñorada, teorías peculiares, eso sí, excéntricas en ocasiones, pero que en el fondo lo único que quieren es sacarles una sonrisa ya que se toman la molestia de pasar por aquí.
Solo deseo decirles que cuando miro sus visitas, porque lo hago como todos y veo que me leen de cualquier lugar del mundo mundial, me emocionan. Supongo que en alguna ocasión les habrá llamado la atención el título del blog, les habrá conducido a mí una búsqueda, una palabra...pero tengo la suerte de poder decir que siempre vuelven.
Gracias por venir. Vuelvan siempre que quieran.
   Ahora, si me lo permiten, quiero darles las gracias a ellas.
A esas que "sufren", los desastres de terremotos, huracanes...los desastres que deja la vida, las emociones y las alegrías.
Ellas que siempre están. Ellas que son pocas pero son las mejores.
Ellas que escuchan historias ilusionada, sin ilusión, que escuchan enfados y que vuelven a escuchar las mismas historias...porque hay veces que no se puede evitar...

 
Ellas también son enormes. Son geniales. Son perfectamente imperfectas cada una en su estilo. Son pilares, son necesarias, son indispensables.
A ellas también les digo gracias.
Por todo y más.
Por estar, por escuchar, por aconsejar, por indignarse...(neneeeee)...ja, ja, ja...por todo.
   En fin...¿qué puedo decirles?...me alegro de cumplir un año más a su lado. Espero que sean muchos más.
Oficialmente ya hemos pasado las crisis de los tres años y la de los cinco, como dicen mis amigas, que no se ponen de acuerdo sobre este tema.
La verdad es que se ponen de acuerdo pocas veces...eso es lo más divertido, así siempre tienes varios puntos de vista...
   De todo corazón, gracias.
 
 
 
 
 
14-09-17
Fotograma, Sexo en Nueva York.




martes, 12 de septiembre de 2017

Café.

   -¿Café?.
Siempre que acabas de comer te lo pregunto. Sé que sí, pero igualmente te lo pregunto por si acaso un día quieres otra cosa.
Voy a la cocina, saco una taza, porque encuentro que es donde hay que tomar el café, menos cuando es con nata y un montón de complementos, que se sirve en vaso de papel.
Saco el bote de cápsulas y elijo una por ti aunque te gustan todas. Como es verano, lo quieres con hielo.
De ese nuevo que has traído, me dices.
   Y voy al congelador, pongo sacarina y dos hielos en la taza y me río de la contradicción, tomas un dulce para acompañar al café, pero eso sí, con sacarina.
Al dejar los hielos en la encimera, miro la bandeja.
Son corazones. Corazones congelados. Y de pronto pienso si el mío también lo está a fuerza de desengaños.


El olor del café inunda la cocina.
Qué bien huele.
Como tú cuando te perfumas.
Una vez dije que no había que fiarse de alguien que no bebiera café...qué paradoja que de una broma saliera una verdad.
   Vierto leche, desnatada, en tu café y los corazones se deshacen.
También pienso que como el mío en ocasiones. Sí, no hago otra cosa que pensar en mí. Será porque tú casi no lo haces.
Te pongo más corazones helados para que enfríen la bebida y cojo uno de tus dulces. Lo pongo todo en un plato que lleva dibujada una estrella, la taza en medio y al lado, el dulce y una cuchara.
Me gusta preparar café, preparar los dulces, prepararlo todo.
A veces cuando no estás sin darme cuenta pregunto en alto ¿café? y luego caigo en la cuenta de que estoy hablando conmigo misma y he de tomar café sola. Entonces hago la misma operación, pero normalmente sin hielos, esas cápsulas las reservo para ti.
Así no veo los corazones congelados. Congelados como estuvo el mío una vez. Tú no lo sabes, no es de esas cosas de las que hablamos. A veces no queda otra que volverse de hielo. Qué triste ¿verdad?...es instinto de supervivencia. Te lo diría muy seria, desafiando con la mirada al que me dijera lo contrario...
Pero un día viene alguien y se produce el deshielo. Así sin avisar. Y ya no eres la misma. Ya nada es lo mismo.
Deshiciste mi corazón antes de que yo lo supiera, aunque seguía congelado.
El deshielo lo manifestó él, el mérito siempre será tuyo
Ya nada es lo mismo aunque no puedes evitar guardar un poco de hielo...por si acaso.
   -¿Quieres café?.
   -Sí, si puede ser con hielo...


13-09-17

jueves, 31 de agosto de 2017

Vamos a la itv

   He de advertirles una cosa, (y mentalmente alzo un dedo), igual no se han dado cuenta en todos estos años, pero soy de queja fácil.
Digo que igual no se habrán dado cuenta, porque claro, seguramente queda a la sombra de mi agradable encanto natural. Y no vayan a decir lo contrario porque también soy de discutir fácil y no me gusta que me lleven la contraria.
   A lo que iba, que no me gusta quejarme, pero odio pasarle la itv al coche.
Ha vuelto a pasar señores, como cada año porque claro, como sabrán no es que tenga un coche último modelo, que ya tiene sus años...y claro, al pobre, como es bonito, quieren verlo todos los años.
Eso o que tienen una foto mía con un cartel debajo que pone "encantadora" y también quieren verme todos los años, porque siempre voy al mismo sitio. Yo creo que es lo segundo.
   El caso es que voy a pedir la cita por internet para ser una de estas personas que utilizan los beneficios de la tecnología...(beneficios ¿saben?, el único beneficio es que puedas comprar la última talla de las Adidas que llevas un año queriendo y encima te las envíen a casa...)...perdón, les decía, que pido la cita por internet, busco un día, estaba ocupado, busco otro, estaba ocupado, miro toda la semana, estaba ocupada...y dos semanas después por fin consigo encontrar un día libre para que me den cita.
Por la mañana. Muy de mañana. Era tan de mañana que me tomé un café y cuando llegamos a la itv lo tenía en los pies.
Digo llegamos, porque me acompañó mi amiga E.
Claro que sí señores, porque a este tipo de espectáculos hay que ir acompañado.
   Llegamos al lugar, nos pasamos de largo, volvemos a recuperar el camino, llegamos al centro donde inspeccionan, aparcamos, vamos a las oficinas, esperamos, esperamos, cari creo que me voy a sacar un café, esperamos...y yo les digo algo, yo quisiera ser como la señora que estaba detrás del mostrador.
Porque yo llegué tal y como se me indicaba, un cuarto de hora antes de la cita. Y ¿para qué?, si ese tiempo lo estuve perdiendo de pie esperando que la señora le gestionase al señor de delante su problema...
Un problema que debía ser enorme dada la lentitud con la que lo resolvió la señora.
Nos toca a nosotras por fin y la señora lenta pero amable nos dice que no hace falta esperar porque ya tenemos hora.
A mí que no me vayan cambiando las normas así sin avisar porque eso el año pasado no ocurrió así. Pero bueno, no pasa nada, nuestra mutua indignación, E y yo nos fuimos al coche a ponernos en la fila de las citas previas.
   Llegó un señor...se dirigió a nosotras...¿tienen cita previa?...y no es por nada, pero si estoy en la cola de las citas previas digo yo que tendré cita ¿no?, pero como voy a la itv y ese señor es el que va a determinar si mi coche la pasa o no, hice lo que tenía que hacer, sonreír con toda mi ortodoncia y decirle que sí.
Pase por la puerta número 2.
Y eso hice.
Pasar.
Pasar y como nadie me dijo que parase en un punto, seguir hacia adelante.
Y entonces pasó. El hombre con su carpeta en la mano y absolutamente asombrado porque no paré, gritó...
   ¿Dónde va, dónde va?, ¡pare!.
Y paré en seco entre asustada y nerviosa, porque yo soy así, de nervio fácil.
   No lo sé, le dije, a mi casa, llego paso y me voy ya.
Y el hombre hizo un amago de sonrisa. Pero un amago señores. Y a mí estas cosas no me gustan. Porque se veía claramente que ese señor no había tomado café por la mañana y que alguien iba a pagar por eso.
   Yo estoy muy nerviosa Cari, le dije a E. Prefiero que venga otra persona y me pase la itv, este señor no me gusta.
Pero claro, resulta que eso no se puede elegir y te toca lo que te toca. (Como muchas cosas en esta vida).
   Abra el capó del coche.
   Perdone lo de antes, es que me he puesto nerviosa, no sé dónde iba...
Menos mal que ya he aprendido dónde está la palanca porque sino no quiero ni imaginarme lo que allí habría podido pasar.
   Y de repente llamaron al señor y se fue al coche de al lado, diciendo espere, con la mano en alto.
¿Dónde pensaba que iba a irme con el coche enseñando sus interioridades y teniendo que pasar por el mini foso?. Y otra cosa les voy a decir, los otros trabajadores nos miraban todo el rato, normal, nadie intenta darse a la fuga en la revisión del coche, lo hacen más en sitios como bancos, tiendas de firma italianas...
   Ya estoy aquí, vamos a ver, dijo.
Ustedes no lo sé, pero a mí que me digan vamos a ver no me gusta. No porque si saca alguna pega al coche ¿qué?.
Y de repente se va hacia un mueblecito con cajones, que no sé lo que guardarán ahí porque dado el tamaño del mueble pocas cosas caben, pero de inmediato llegó con un trapo, se acercó al coche...yo ojiplática mirando a mi amiga...pero ¿qué hace? y ella, te van a mirar el aceite.
Pero el aceite ¿porqué?...
Y todo esto hablando en bajito, a ver si nos oía.
Se llevó el trapo al mueble y trajo una linterna.
Ustedes tendrían que habernos visto, las dos como si nos hubiésemos tragado un palo y yo diciéndole en bajito de nuevo a E, ¿ahora qué hace con la linterna?, ¿qué está mirando?...
Se llevó la linterna, volvió, miró las ruedas...llegó a la puerta de E y le hizo bajar del coche.
   Luego miró el asiento de atrás mientras yo no hacía más que disculparme por llevar una sábana para proteger la tapicería.
Es que tengo un perro ¿sabe? y para que no ensucie la tapicería llevo esto...
(Y yo ¿porqué le estoy contando esto a este señor que no se ha tomado ni un café ni una copa de sentido del humor?).
Llegó a mi sitio, encendió todas las luces, que yo tantas a la vez no había encendido nunca y me dijo, ahora deje las luces como yo las he dejado y ponga el limpia.
Y yo hice lo que él me dijo.
Ahora SÍ, vamos adelante. Y sonrió.
(Menos mal).
Y yo de nuevo, ay perdone, es que cuando vengo me pongo muy nerviosa, normalmente no suelo hacer lo que he hecho...(¿cuántas veces me había disculpado ya?...básicamente todo el rato)...
   Ahora ha de poner las ruedas en estos rodillos, intente no pasarse de largo.
¿Lo ven no?, para una vez que me paso de largo y se conoce que ya iba a pasarme de largo toda la revisión.
Avance, avance...¡pare!.
Acelere, mantenga las revoluciones, frene...(este señor mandaba más que el Sr. Grey en las novelas).
Ahora haga lo mismo con las ruedas traseras...avance, avance...¡pare!. Y otra vez la misma operación.
   Bien, vamos hacia el foso.
   Y es en este instante cuando yo me comporto natural como la vida misma señores. Porque el foso es como Zara en rebajas, me da miedo.
Allí estaba yo mano en alto y con mi amiga como si nos hubiese poseído algo todas rectas.
   ¡Ay a mi eso me pone muy nerviosa, a ver si nos caemos dentro porque con el día que llevamos no me extrañaría nada!.
   Y ahí el señor no tuvo más remedio que reír. Hasta nos reímos nosotras.
   Yo llevo el volante, usted solo  dirija el coche.
(Como si eso fuese a ser una garantía de que una rueda no se fuese al foso)...
   El señor hizo todo lo que se supone que le hacen al coche cuando le miran los bajos, que yo un día quiero bajar al foso a ver lo que hacen ahí, porque a lo mejor le están tocando cosas al coche que no quiere que le toquen.
Y yo no digo nada, pero cuando salió del foso solo decía que no con la cabeza.
   Y yo toda nerviosa, ay Cari que no pasamos la itv, ¿porqué este señor no hace más que decir que no?, ¿es que no cree en la positividad?...
   Esto está mal, dijo acercándose.
   Ay no me diga eso, ¿le han salido muchos problemas?, ay mi pobre coche...
   Esto está mal.
   Ay por favor, ay de verdad.
   ¿Usted pagó la revisión por internet?.
   Sí. Pero dígame, ¿lo que le pasa es grave?.
   No. Es que se ha equivocado y ha pagado de más.
Ustedes saben que este tipo de cosas solo me pasan a mí ¿no?...
   Pero el coche...
   El coche está bien señorita, la revisión ha sido favorable. Lo que ha pasado es que ha pagado mal la revisión y este papel no sirve.
   Cari que tenemos que volver a pasar otra vez todo este tramite...
   Vaya usted a la oficina y ahora se lo arreglaré allí.
   Pero entonces ¿puedo irme ya?...
   Claro que puede...es lo que ha querido hacer nada más entrar...
Y volvimos a aparcar para ir a las oficinas donde estaba la señora lenta pero amable y donde a su vez ya estaba el señor explicándole que había pagado de más, para que vean lo esplendida que soy.
   Lo que ocurre, me decía la señora, es que en lugar de pagar como vehículo de gasolina, has pagado como uno diésel. Como es sábado, esto lo arreglaremos el lunes, al pagarlo con tarjeta se te devolverá del mismo modo.
Vale gracias. Y cogí mis cosas y ya iba a marcharme cuando E que está en todo me dijo, pero Cari ¿y los papeles y la pegatina?, ¿dónde vas?...
¿Dónde iba a ir yo señores?, a tomarme algo porque estaba muy nerviosa.
   Ay sí...mi pegatina, mis papeles...
   Usted solo quiere irse ¿eh?...dijo el señor desde detrás del mostrador...
Qué vergüenza señores...recogí mis papeles y mi pegatina y nos fuimos, por fin.
Hasta que no llegué al bar y me pusieron el pincho de tortilla no estuve tranquila.


Y hasta el año que viene...que esperemos que no esté el mismo señor...




31-08-17

viernes, 9 de junio de 2017

Querido amor...

   Querido amor...
Hoy no hago más que pensar en ti y aunque intento evitarlo, parece que el mundo no hace más que menciones que dirigen mi memoria hacia ti.
Así que inevitablemente, me he puesto a recordarte...y por extensión, a sonreír. Qué lástima.
Qué lástima que no reúna el valor suficiente para volver a decirte que quiero verte. Y el tiempo se me acaba.
Y sé que se acabará y no te habré dicho nada, y una vez más, te irás y no podré verte.
   Al menos no verás que te puedo acariciar con los ojos. Al menos no verás que me encantas por encima de todo. Al menos no verás mis ojos verdosos...al menos no tendré que decirte adiós.
Y eso que me muero por volver a verte, por darte un beso, uno detrás de otro. Ya te lo dije, me debes un beso...pero creo que tú prefieres no recordarlo.
Y en la distancia te pienso, te acaricio y te beso.
Y pienso que me muero por verte. Por acariciarte, por besarte.
Por mirar tus ojos, tu sonrisa, oír tu voz, estar otra vez bajo tu brazo y sentir que me proteges.
   A lo mejor a ti también te gustaría verme, pero eres capaz de controlarlo y que has decidido que no vas a hacerlo, porque ahora eso no entra en tus planes. O a lo mejor todo es una mentira que me invento para convencerme a mí misma...
(...io ti penso ancora, sai?...)
La verdad es que no lo sé.
   Sólo sé que hoy tu recuerdo pesa. Y pesa mucho. Y una vez más se me acaba el tiempo.
No el de decirte que te quiero, eso creo que ya lo sabes. El tiempo de verte antes de que te vayas...
Y me duele tanto...
...tanto que a veces miro tu foto y pienso en silencio, "...no te olvides de mí..."..."recuérdame"...mientras mi cabeza, que va por libre, piensa cosas que no debería pensar...atormentándome a mí misma...qué mala es...no quiero hacerle caso...pero el miedo a veces me gana...
Sólo me queda desear en silencio poder verte antes de que vuelvas a irte...ojala...en este momento no deseo nada más...verte, verte antes de que vuelvas a irte.
Es cierto que no tan lejos como la primera vez, pero te vas...y yo sólo puedo pensar en ti.
En tus ojos avellana, tu brazo que me hace sentir protegida...tus besos...en todos los que me debes...
   Ves?...hoy no era el día para escribir sobre ti...hoy tengo el ánimo revelador...revelador y algo melancólico...
Hoy sólo quiero abrazarte mucho, hoy sólo deseo dormir contigo y poder hacerlo, quedarme muy quieta a tu lado y dormir con una sonrisa, mientras dejo mi olor en una de tus camisetas.
   Querido amor...
Hoy no hago más que pensar en ti y aunque intento evitarlo, parece que el mundo no hace más que menciones que dirigen mi memoria hacia ti...


(01-02-14)
Ilustración, Jordi Labanda.

martes, 23 de mayo de 2017

Sin duda...








Sin duda...así es.
#mirpropiomr.big #elmundoesmejorcontigo #youandme #túyyo #asísí #cosasquemegustan #cosasqueveo #paredesconmensajes #mensajesbonitos.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Un libro para leer...

   Señores, hoy vengo a recomendarles un libro.
Sí, ya saben que soy así, valgo igual para un roto que para un descosido como se suele decir. Y lo mismo les estoy contando que me ha tocado un médico en condiciones como les recomiendo un libro.
   El libro es "La parte escondida del Iceberg", de Màxim Huerta.


Lo que tienen las redes sociales verdad? A veces alguien comparte algo sobre un nuevo libro y el título te llama la atención de algún modo. Después lees el pequeño argumento que ha de invitarte a querer leerlo y de algún modo lo sabes. Sabes que lo quieres leer, que lo tienes que leer.
O tal vez no.
En mi caso señores, lo supe desde la primera frase.
Voy a ir a "la casa grande" y me lo voy a comprar. (La casa grande, como todos ustedes saben y sino se lo recuerdo, son los almacenes del triangulito).
Cosas también de las redes sociales, cuando decidí que iba a adquirir el libro me enteré de que el autor venía a firmarlo a mi cuidad.
Pues compro el libro y que me lo firme. Y así quedó la cosa.
Tendrás que ir pronto, me dijo mi amiga M, porque habrán muchas personas. Quisiera acompañarte, pero no voy a poder...
No pasa nada, iré sola, intentaré estar pronto, ya sabes que siempre tengo el espíritu de llegar pronto, aunque nunca lo consiga.
Al final mi amiga E se apuntó para que no fuese sola, aunque reconozcámoslo, creo que pesó más el hecho de que firmase Màxim...
   El día señalado era un miércoles.
Uno de esos miércoles en que te surgen infinidad de cosas que podrían posponerse pero no pueden. Lo sé, también sé que ustedes lo saben, mi vida es un drama. Porque lo primero de todo era adquirir el libro de E y el mío y ponerme en la cola a esperar la hora de la firma de libros, pero no.
Yo tuve que ir a la casa grande a hacer unas gestiones y pasó lo que pasa siempre en estos casos, que las personas son muy lentas. Y por mucho que tú las mires entrecerrando los ojos y hagas fuerza mental no van más rápido.
Después de eso tenía que ir al aseo. Y digo aseo porque soy una señorita muy aseñorada que lleva varias bolsitas en el bolso con todo lo necesario cuando una sale de casa, un cepillo, gomas del pelo, y que además es como los niños y suponiendo la cola larguísima que me dijo mi amiga M dije, ves y haz pis ahora que luego no podrás.
   Ya se me estaba echando el tiempo encima.
Lo ven no?, a mí no se me echa encima un hombretón tipo Ryan Reynolds no, a mí el tiempo. Y aún tenía que coger un autobús e ir a la otra parte de la ciudad porque estaba justo al otro lado. Y saliendo a toda prisa del centro comercial un señor taxista me dijo, rubita que pierdes el culo. No le respondí porque no tenía tiempo, pero para mis adentros pensé que lo que iba a perder era el autobús.
Llegué a la parada y allí no pasaba el que yo tenía que coger. Perfecto. Iba a ser la última de la cola. Todo me pasa a mí. Todo. No es por dramatizar pero no pueden cambiar el recorrido de una línea así sin avisar.
No pasa nada, cogeré este autobús y luego cogeré otro, porque yo soy una mujer de recursos y tengo un bonobús y una hora para cambiar entre línea y línea.
Y eso hice.
   Y mientras me retocaba en uno de los asientos del final, fui avisando a mi amiga E. Voy para allá. (Al menos no le mentí...). Estoy casi llegando...(vale un poco sí). Y después caí en lo que me dijo el taxista, porque ya saben que soy de análisis fácil.
Y ahora que pienso, me decía, porqué me dice que pierdo el culo?, es que se me cae o algo?, si justamente me he puesto estos vaqueros que son bien...lo que me faltaba, que se me caiga también eso...de verdad...
   Llegué con tiempo suficiente a la librería y entré con prisa por un lado haciendo ver a la cola de personas que no iba a colarme, sino comprar el libro.
Entré con tanta prisa que no lo vi. Ay que no quedan. Ya está. De verdad, tres autobuses, la cari (mi amiga E) que va a venir y no están ni mi libro ni el suyo. De verdad que yo no digo nada, pero es que todo a de pasar hoy..., tendrían que haberlo previsto y tenerlos expuestos para que las personas los encontremos enseguida y si ahora no hay yo qué hago?, le digo a E que no venga?, si ya ha salido y además...me silencié a mí misma porque efectivamente los libros estaban expuestos para que a las personas les fuese fácil encontrarlos y acceder a ellos.
(Era evidente que alguien invisible los había colocado ahí cuando me había girado porque antes no estaban).
   Cogí el ejemplar de E y el mío, acariciándolo como queriendo decir, ahora ya eres mío, ya no te vas a quedar aquí en la librería...y salí a la cola.
Sois las últimas?, un grupo de chicas muy dicharacheras me contestó afirmativamente y así pasé a ser la última de la fila.
Odio ser la última. Sobre todo porque en mi cabeza empecé a pensar que a ver si íbamos a ser demasiados y al escritor no le daba tiempo a firmarme el libro, a ver si se cortaba la cola justo en mi sitio y les firmaba a todos menos a mí...vamos, lo que se suele pensar en un momento así, todos lo hacen no?...
Al instante llegó una señora con una chaqueta ideal, que yo creo que era de Zara de hace un año o así una tipo Chanel de estas que son multicolor y preciosas..., eres la última?, y sonriendo le dije que sí a ella y su chaqueta bonita.
   Lo que son las cosas no creen?, pasado un instante me puse a hablar con ella. Un poco por ser simpática, un poco porque las dos estábamos solas, un poco por no oír sólo a las chicas de delante que se estaban comiendo un helado carísimo, tal y como habían gritado. Es que es italiano, aclaró una al resto, como justificando su precio.
Entonces estará buenísimo, pensé yo mirando el helado de chocolate con forma de flor que llevaba la chica.
Mira, estamos mejorando, me dije, han dicho italiano y no he pensado en ti. Bien por mí. Al ser alérgica al chocolate, me afecta más el lugar de procedencia que el sabor.
Eso sí, al decir que era helado italiano no pude evitar recordar ese helado de coco en Roma. Ay Roma...
   Minutos antes de empezar la firma un hombre miraba la cola, un hombretón, voy a precisar...y como si la cosa no fuera con él, saludó a la fila diciendo, hola, cuánta gente, gracias por venir.
No se puede ser más ideal que Màxim y su manera de pasar por entre nosotros.
Llegó E y me encontró en el mismo lugar en el que estaba cuando la llamé para decirle que estaba en la cola enfrente de un establecimiento determinado. La fila no avanza...decíamos la señora de la chaqueta ideal y yo...
Al cabo de un rato avanzamos...ya casi llegaba nuestro turno para la firma.
   Màxim le firmó el libro a E mientras yo tenía el mío entre las manos apretándolo como si me lo fuesen a quitar.
   Es el primero que lees?, me dijo.
(Se me debe notar porque lo cojo como si fuese la carpeta cuando iba a clase o se me debe notar en los ojos, que siempre me delatan...).
   Te dije que sí y contestaste un, pues...a lo que yo añadí si iba a llorar mucho. Es que estoy un poco..."sensible"...
Lo que hace el no conocer al otro no?, a veces damos información que a cualquier otro no daríamos. Eso y que Màxim es tremendamente cercano.
Tras esa revelación y firmarme el libro, dijo algo más que me guardo para mí y volví a coger el libro entre mis manos como si me lo fuesen a quitar.
   No voy a contarles de qué trata el libro, sólo de las sensaciones que me ha provocado a mí.
He llorado, sí. Porque estoy..."sensible"...y porque de algún modo aunque no quieras, te toca. Porque el autor te hace cómplice de algún modo, porque te es cercano, porque te hace recordar, porque "te toca".
Es un libro que hace que recuerdes, es un libro que no quieres que termine, que te atrapa, que disfrutas...y que cuando terminas, tal vez sonrías o tal vez suspires.
Lo que sí que tengo claro es que lo tienen que leer.
Háganlo...les va a encantar.



17-05-17

viernes, 12 de mayo de 2017

lunes, 8 de mayo de 2017

Las cosas que no decimos...






#lascosasquenodecimos #tequiero #tiamo #eldíamenospensadotelodigo #amor #ojosquehablandemasiado

   Y es que tengo miedo, porque el día que te lo diga sé que todo acabará...como siempre.
Esa es mi maldición. La de querer en silencio.



08-05-17

viernes, 5 de mayo de 2017

Un buen médico...

   Señores vengo contenta, vengo emocionada, llena de alegría, encantada de la vida de manera temporal, jubilosa, con un gozo en el alma  y todos los sinónimos que se les ocurran porque yo no quiero buscar más.
En mi visita al médico, perdón, en mis periplos por los médicos, he encontrado una señora que se ha preocupado por mí.
Y casi lloro.
Me siento tan desconcertada que no sé qué hacer.
Bueno sí, se lo he contado corriendo a mis amigos.
   Por variar he llegado pronto a la consulta, bueno pronto...he llegado a la hora porque como siempre hay que esperar, una hora y media la última vez para cinco minutos de consulta, pues me he dicho, tampoco vayas a ser como esas señoras que llegan veinte minutos antes y se esperan el tiempo suyo y el extra.
He llegado allí, como les decía, no había nadie en el mostrador...cosa que entiendo porque a esas horas te estás tomando el segundo café...así que cuando ha salido un médico de la consulta diciendo, con voz de médico, "algún volante para reumatología...?"...
(Que yo hay algo que no entiendo, porqué lo llaman volante si es un folio...)
...me he levantado desde la última fila donde me encontraba, porque para ser las horas que eran estaba a tope...igual repartían café y yo no me he enterado por llegar justa de tiempo...y acercándome le he dicho, "yo".
   La señora de la mesa mostrador ha dicho, "aaay, pues aquí no estabas"...y le he dicho, "no, yo sí que estaba, la que no estaba era usted, por eso no he podido darle el volante".
Folio.
Es que no es ni redondo, es que no tiene sentido...en fin...
   El chico joven se ha llevado el folio y al instante me han llamado.
El chico joven era un señor médico en prácticas, la médico médico era una señora.
Médico médico porque la señora claramente era la que manejaba el cotarro en la consulta.
Yo en cuanto la he visto he pensado, esta señora debe ser muy eficiente porque tiene médico en prácticas, señora que no sé si es médico pero ahí está para sacarle las recetas y todo lo que pida...esta médico es un sí.
Y ustedes dirán, esto no tiene sentido.
Bueno, déjenme con mis propias películas porque tampoco tiene sentido el volante/folio y ahí estamos toda la vida llamándolo así.
No sean tan puntillosos que se cogen a un clavo ardiendo. Como si ustedes no se montasen sus propias películas o conceptos...
   A lo que iba, que me pierdo con tanta explicación...
Tomo asiento y me pregunta muy seria, "porqué estás aquí?".
   Yo enseguida he comprendido que esta señora me entendía y que con suerte iba a ser un 2x1...reumatóloga y psicóloga, porque efectivamente a esas hora yo tampoco sabía lo que estaba haciendo allí.
Le he explicado mi problema, que no tengo suerte con los médicos, que no puedo bajar el caballete de la moto y eso es un drama, que en ocasiones mis jefes sufren de locura transitoria, que me duelen las articulaciones y que no entiendo a los hombres.
Ella me ha mirado muy seria mientras asentía con la cabeza, me ha pedido que le diese las manos y mientras me preguntaba si en determinados sitios me dolía me ha dicho tranquilamente, "tranquila, ninguna los entendemos".
"Aquí duele?", ha preguntado mientras presionaba mi dedo corazón...
Y yo muy seria..."sí". Será que el dedo está conectado con el corazón?...he dicho con un aire de nostalgia avergonzando a todos los presentes...
   "Hay dolor articular e inflamación", le ha dicho al chico, médico de prácticas, que por supuesto nada tenía que ver con los de urgencias de la tele.
Me he preocupado un poco, porque lo del dolor articular ya lo había dicho yo nada más llegar, en qué momento el chico no ha entendido lo que he hablado y ha necesitado un traductor?.
Han continuado presionándome la mano y diciendo aquí duele?, aquí duele? y yo sí, no, un poco.
Movimiento de muñeca, arriba, abajo...
La señora azafata que no sé si es médico pero está para darle las recetas, los volantes y todo lo que pida la otra señora ha sacado de su ordenador, que es mágico porque te da todo lo que le pides, unas radiografías de mis manos y yo las he visto y qué quieren que les diga?, me han encantado.
No dicen en la bella y la bestia y todas las revistas femeninas que la belleza está en el interior?, pues tengo unos huesecitos oigan...son tan divinos...
   Le he contado que me operaron de la rodilla hacía años, dos veces. Y que tengo una lesión que hace que tenga la rótula inflamada de manera constante.
Porque yo soy así, me gusta diversificar el dolor.
   "Me sale en el ordenador que te han hecho una resonancia del pie", ha continuado.
Y qué quieren?, yo con los ordenadores así de conectados entre ellos mismos me sorprendo. Porque al mío le quiero, pero estas cosas no las hace. A veces decide que no quiere trabajar más y él sólo se apaga.
Que muchos dirán que es porque tiene algún virus o porque es viejo, no entienden que es porque tiene vida y personalidad propia.
La cuestión es que me dice, "...túmbate en la camilla y quítate los zapatos".
   Y uno se pregunta lo que nos preguntamos todos en estos casos. Que no es otra cosa que...ay por favor, qué calcetines llevo?, y sobre todo, que no lleven ninguna patata.
Menos mal que como me he puesto la camiseta verde llevaba los calcetines a juego...sino...


No, no, no se preocupen ni piensen mal...no he ido con el osito al médico.
Bueno sí, pero no lo he sacado en la consulta. El pobre va tan arreglado siempre que me sabe mal que no vea mundo. Y médicos.
Me ha mirado el pie, las rodillas, las caderas por extensión...
Digo por extensión porque le ha dicho al chico/médico de prácticas que las caderas estaban bien.
Yo para mis adentros he pensado, "ya...es que resulta que he adelgazado y eso que este vaquero me está grande sino..."...
Han vuelto a moverme las muñecas y la médico titular le ha dicho al médico/chico de prácticas, que lo hiciera con cuidado...
Lógico...Nada más verme ha comprendido que soy muy delicada. (Menos cuando me enfado, pero se me pasa pronto).
"...es que en ocasiones, ha seguido, si al paciente le duele y lo hacemos de manera brusca podemos hacerle daño.".
Yo lo he mirado con cara de no te vayas a creer que eres Thor y tranquilito eh?...
Han continuado presionándome dedos y palmas de las manos y al finalizar la médico ha dicho, "bueno...pues vamos a hacer un análisis...
que digo yo algo, si ya me hicieron uno hace un mes ahora otro?...pero aquí qué somos, vampiros?...
...porque esto es artritis reumática, que no lo quiero asegurar pero va a ser eso.".
(Entonces si no lo quieres asegurar porqué lo aseguras?).
"Además vamos a hacer un análisis de virus para descartar que sea por algún virus vale?".
   Ay lo que ha dicho.
Después de oír virus comprenderán que he dejado de escuchar para montarme mi propia película con personajes y todo.
   Naturalmente no me van a hacer el análisis en el sitio habitual, va a ser en una habitación donde va a estar todo precintado y todos van a ir con máscaras y trajes protectores. Yo no porque en esa ocasión estaré inmunizada hasta de mí misma.
En la versión americana Ryan Reynolds haría de médico sin miedo a los virus y se quitaría la máscara para hacerme el análisis mirándome a los ojos y rescatándome de mi misma y cualquier enfermedad que se pueda contagiar.
En la versión española por supuesto sería Andrés Velencoso el encargado de ocupar ese papel.
En ambas versiones la coprotagonista soy yo misma.
Y me salvan de cualquier enfermedad y me rescatan porque en el fondo todos queremos ser rescatados aunque sea hasta de nosotros.
   "Hola?"...ha dicho la médico.
Y yo asintiendo con la cabeza pensando ya que me tendré que poner un Prada para la presentación de la película...
"Como lo hemos cogido con tiempo, vamos a poner un tratamiento...el próximo día que venga hablaremos de los efectos secundarios...".
Y me lo dice así tan tranquila...a mí, que ya le he dicho que soy un poquito hipocondríaca...ahora qué?...
Porqué no me dice ya con lo que me va a medicar y qué efectos va a tener?...porqué no me dice que no voy a poder coger más la moto?...ay yo así no puedo...
   Voy a llamar a mi mejor amigo para que me tranquilice y me mienta diciéndome que eso no va a ser nada...



05-05-17

martes, 2 de mayo de 2017

Mis cosas...




#lomalodepensardemasiado #mipropiomr.big #cosasquepienso #cosasqueescribo #yoymiscosas #cosasquepasan #miscircunstanciasyyo #yoymiscosas #cosasquesemeocurren #pensandopensando #loquetediríaynotedigo #pensamientos #cosasquesemeocurren #miscosas

lunes, 1 de mayo de 2017

Un día de fiesta...

   Días de fiesta perfectos para dar una pequeña vuelta por la playa ya que el sol nos acompaña...

 
 


















Y sobre todo...estrenar el regalo de cumpleaños de mi hermano!!!

 
 Mi nuevo kimono de @eseoese !!!







Fotos, El Saler, Valencia.
Kimono, camiseta y zapatillas Ese o ese.
Vaquero, Fornarina.

domingo, 30 de abril de 2017

Mi IG...

 
 
 
 
 



#cosasquesemeocurren #quéseráserá #miscosas #miscosasyyo #cosasqueescribo #cosasquepienso #cosasquepasan #mipropiomr.big #mispensamientos

lunes, 17 de abril de 2017

Triste despedida (2)

     15-04-17

Ayer fuimos a verte y abriste los ojitos.
Hoy por fin has descansado.
Aunque en ocasiones dependía de ti, me has enseñado que no tengo que depender de nadie. Gracias por permitirme depender de ti, gracias por enseñarme lo que te enseñaron.
Gracias por convertir algo como tomar el té en una tradición.
Ya no me debes esa cerveza, me tomé la libertad de cogerte las dos que te quedaban.
Sé que así lo habrías querido y que no te habría importado.
   Carmensin...
...toca el violín.
Me contestabas eso siempre que te lo decía, te acuerdas?. Te acuerdas cuando cantabas?, de tus mermeladas?.
   Yo me acuerdo de todo eso. De las historias que me contabas una y otra vez.
Ojalá hubiese funcionado mi historia con él, me habría gustado que me vieses feliz a su lado, porque lo era. No te preocupes. Seré feliz y comeré dátiles. Como los que tú me comprabas porque sabías que me encantaban.
La mujer de los labios rojos o de un color fuerte y vistoso, como eras tú en definitiva.
   Hasta el último momento aferrada a la manta que te regalé por tu cumpleaños.
"Dame la mantita de la nena", le decías a la mamá.
   Siempre luchadora aunque no ganadora. Siempre preocupada por todos y siempre independiente, como a ti te gustaba ser y fuiste.
   Te aseguro de nuevo que me has enseñado mucho y que todo lo que he aprendido lo voy a poner en práctica.
Y cuando vaya a Grecia me acordaré de ti.
Siempre te recordaré así. Fuerte, independiente, con un par...
   Carmensin...sigue tocando el violín.


Triste despedida (1)


12-04-17

   Te vas a ir. Es oficial.
Ahora es cuando uno entiende lo insignificantes que somos.
Ahora es cuando uno entiende que las ocasiones especiales no siempre tienen fecha, que "reservar" las cosas para un determinado día, no siempre es lo mejor porque a veces ese instante pasa. O no llega. O no es como lo habíamos planeado.
   Ya no vas a regalarme ese vestido que tanta ilusión te hacía. Lo siento. Siento no haberte podido dar esa satisfacción.
Decía para hacerte reír, que a juego con un bolso y tú decías que ese día no se llevaba.
Yo sí!, te decía yo.
   Lo compraré para recordarte.
No ahora. Ahora no me haría feliz. Pero lo tendré.
Lo tendré para recordar que siempre te decía, puedes pasarte y lo recoges, ya está encargado.
Lo tendré que recoger yo...total, lleva años encargado.
   Me has enseñado muchas cosas, te lo digo de verdad.
Te preocupabas tanto...siempre queriendo controlarlo todo, siempre queriendo cuidar de todos, siempre lidiando con tu propio genio y tu orgullo, que siempre se acababa disolviendo finalmente.
   Supongo que de algún modo nos ayudaste a todos.
Me divertía ir a comprar mis reyes y los tuyos. Empaquetarte las cosas y dejártelo todo preparado.
Enseñarte las cosas.
Me gustaba subir y beberme una cerveza después de declinar tu té.
Redescubrir el bitter y llevarme lo que fuera de tu larga lista de llévate esto o lo otro.
   Nunca fui demasiado cariñosa contigo, no tanto como los demás.
Y tú demandabas cariño.
Quizás, una vez más, daba por hecho que sabía que lo sabías.
   Hoy entiendo, sin que aún te hayas ido, que si quieres a alguien has de decírselo.
Debes decírselo.
   Será por la falta de costumbre que no sé hacerlo.
Ni siquiera puedo ir a verte, porque no quiero ver esa realidad.
Tú que sólo querías la manta que te regalé y yo que no quiero, no puedo verte así.
Perdóname.
Perdóname si no he sabido demostrarte que te quería, perdóname si he hecho algo mal.
   Ahora uno siente que le falta tiempo.
Ahora necesito poner mi vida patas arriba para poder ordenarla.
Que no debería perderme nada y que podemos tener todo y no tener nada.
   Ahora siento que tengo que decir lo que siento, porque tal vez otro día sea demasiado tarde.
Ahora siento que necesito viajar como tú lo hiciste. Y lo haré.
   Tú, que te desvivías por los demás, tú pequeña hormiguita.
Yo también seré hormiguita, ya lo verás.
   Me cuesta creer que ya se haya acabado la hora del té o de la cerveza, dependiendo del día.
Que no vayas a interrumpir al DVD mientras sonaba una ópera para comentar lo jóvenes y guapos que eran los cantantes.
Ya no vas a invadir mi espacio en la mesa...
   Como cada año, me he comprado algo de tu parte por mi cumpleaños, porque tú no ibas de compras, siempre me decías, cuando veas algo que te guste, cógelo.
   Has sido una luchadora siempre y siempre lo seguirás siendo. Aunque no lo creas, aunque no lo sepas, me has enseñado mucho. Te lo aseguro.

Canciones que hablan de ti...




                                   https://www.youtube.com/watch?v=pW3mEp_JvrA

     La mala costumbre, Pastora Soler.


Tenemos la mala costumbre de querer a medias
de no mostrar lo que sentimos a los que están cerca
tenemos la mala costumbre de echar en falta lo que amamos
sólo cuando lo perdemos es cuando añoramos.

Tenemos la mala costumbre de perder el tiempo
buscando tantas metas falsas, tantos falsos sueños
tenemos la mala costumbre de no apreciar lo que en verdad importa
y solo entonces te das cuenta, de cuantas cosas hay que sobran

Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di
hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí
cuanto sentimos, cuento no decimos, que a golpes pide salir
escúchame antes que sea tarde, antes que el tiempo me aparte de ti

Tenemos la mala costumbre de buscar excusas
para no desnudar el alma y no asumir las culpas
tenemos la mala costumbre de no apreciar lo que en verdad importa
y solo entonces te das cuenta, de cuantas cosas hay que sobran

Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di
hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí
cuanto sentimos, cuento no decimos, que a golpes pide salir
escúchame antes que sea tarde, antes que el tiempo me aparte de ti
Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di
hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí
cuanto sentimos, cuento no decimos, que a golpes pide salir
escúchame antes que sea tarde, antes que el tiempo me aparte de ti.


   No quiero dejar pasar la oportunidad de decirte lo que siento.
Te quiero...
Así de simple.
Así de grande.
 

jueves, 23 de marzo de 2017

La cafetera

   Señores, no quiero alarmarles, pero el mundo tal y como lo conocemos se acaba.
El mío, el mío...el de verdad no. Cómo va a pasar eso si yo aún no he ido a Milán a comer o cenar a Casa Cracco?...por favor...
   El mundo se acaba tal y como lo conocemos porque se me ha roto la cafetera.
Y ustedes dirán, qué tontería.
Y hombre...si. Si tienes otra cafetera de repuesto, es una tontería, pero sino...pues no. Y este asunto para mí es grave señores. Porque como ya les he dicho en otras ocasiones, el café es la gasolinita de la vida. Y si me estiran mucho hasta es la gasolinita del amor. Cuántas historias de amor se han empezado con un..."vamos a tomar un café?"...pues alguna que otra.
Así que no le resten importancia al café y sobre todo a mi drama.
   Y es drama porque sucede así sin avisar. Yo estaba tan tranquila ayer, iba a preparar mi café...bueno tranquila no estaba porque había quedado para tomar un café y llegaba tarde. Que para qué tomo café si ya iba a tomar otro después?...pero no han leído lo de que es la gasolinita de la vida?...
Voy a explicarles algo. Yo me levanto y tengo que tomarme un café. Después si me tomo otro ya es opcional o circunstancial. Pero el primero he de tomarlo.
Lo que les decía, que como siempre llegaba tarde. Pongo la máquina y la máquina que no. Y yo no sé ustedes, pero yo no estoy programada para que me den estos disgustos por la mañana.
Me quedé mirándola ojiplática, esperando a ver si una de las dos reaccionaba y se arreglaba sóla, o sea, esperando que reaccionase ella...y nada.
Le quité el depósito de agua, se lo volví a poner...la desenchufé, la volví a enchufar...y nada. Ya eran oficiales dos circunstancias, una que iba a llegar tarde y la otra que la máquina no estaba poniendo nada de su parte por arreglase sóla...
Que les tengo que decir algo, yo me comporté como dice mi amiga E. Como una señora. Y no perdí la calma.
   Yo NO perdí la calma.
No la perdí hasta que vi que no había solución alguna al problema. Que la máquina se había roto. Y sobre todo que no iba a poder tomar café café, sino el sucedáneo este que no es que esté mal...pero no es lo mismo.
Inmediatamente después de eso avisé de que iba a llegar tarde, que como pude comprobar ya se veía venir. En serio yo no sé a las personas qué les pasa y sobre todo porqué dan por hecho este tipo de cosas en vez de congratularse con mi propio drama.
(Qué egocéntrica...dirán ustedes... Sí...como si no tuviera bastante con el café placebo...)...
   La cuestión es que llamé a los fabricantes de la máquina. Unos señores muy amables. (Lógico cuando tienes a Clooney de embajador).
(Bueno, su lógica no ha de ser mi lógica, no quieran entenderlo todo).
Le expliqué a la señorita operadora mi problema y ella me dijo que lamentaban lo ocurrido.
Se dan cuenta no?, ASÍ SÍ.
Porque se ponen en tu piel y te reconfortan. Yo le expliqué que no era culpa suya, pero que gracias, porque comprendían que quedarse sin café es un poco empezar mal el día. Y ella lo entendía.
Me indicó los pasos a seguir y que debía llevarla al servicio técnico puesto que aún entraba en la garantía externa que no la de ellos.
   Me parece perfecto, dígame la dirección.
Porque yo soy así, una persona decidida a no quedarse sin su café y si hay que ir y llevar la máquina, una la lleva como sea, en coche, en moto o como haga falta. Y con todo mi amor la desmonto, la meto en la caja y la llevo donde haga falt
   "Perdone, me repite la calle?".
Luego no quieren que diga que mi vida es un drama. Vale no lo voy a decir. Mi vida es una tragicomedia.
Miren que mi ciudad es grande. Pues la calle donde tenía que llevar la cafetera es una calle que está rodeada de calles que son iguales a ella y en la que inexplicablemente yo siempre me pierdo. Y es una calle donde no puedes llevar el coche porque no se puede aparcar y en caso de que se pueda yo no puedo ir porque luego no sé volver.
Sí, ya sé lo que están pensando. Yo también creo que las calles están mal situadas.
   Pero como les he dicho, me gustan los retos. Y cogí mi cafetera en su caja, mi bonobús y mi confianza en que iba a saber llegar y saber marcharme.
(Eso y que hace tiempo un amigo me explicó, bueno me explicó y me guió por las calles, bueno, me explicó, me guió y me dejó en la misma parada del autobús prácticamente, pero eso ya es otra historia, simplemente lo comento para que vean que cuando me explican una dirección, a veces escucho).
Llegué a la calle, entonces hice lo que tenía que hacer. Publicarlo en Facebook.
Porque si me pierdo lo digo, que es casi siempre, pero si he llegado bien, pues por lo menos que también se sepa.
   Me puse a buscar el número, que por cierto estaba un poco alejado de la parada...quieran que no la máquina pesa, si alguien te acompaña le puedes decir que te ayude a llevarla un rato, o sea todo el rato la otra persona, mientras una busca el número que corresponde a la tienda del servicio técnico...pero claro, yo iba sóla y tenía que hacerlo todo yo.
Que jamás he dicho que no pueda hacer las cosas sóla eh?, puedo. Pero a veces no quiero.
    Por supuesto el servicio técnico era número impar y yo iba por la parte de los números pares...esto es algo muy habitual pero a la vez muy cómodo. Porque así desde la distancia puedes verificar que no te has confundido.
Y eso es justo lo que hice yo. Verificar que no me había confundido porque eso no podía ser el servicio técnico.
Y sí que era, sí.
Con el cariño que le tengo a la máquina y dónde iba a dejarla...
Vale, lo sé, me dejé llevar por la apariencia del sitio, a lo mejor una vez entrase la cosa cambiaba...

   No cambió, no.
Mi cara era como la del dibujo, pero con el bolso en el brazo y la bolsa con la cafetera en la otra mano.
Yo entro y veo un aparador de madera, haciendo como de línea divisoria/mostrador entre el cliente y el chico que había detrás, dos chapas haciendo de pared acompañando al aparador y delante de mí un señor con un aspirador mientras otro estaba hablando de unas piezas de un ordenador o no sé qué aparato porque allí no había nada, pero era a piezas.
   Pasa el señor del aspirador, que por cierto lo llevaba sin bolsa y era de un color de feísimo, no como el mío que es rojo.
Y claro, en estos casos en los que la realidad supera la ficción, yo me hago las preguntas habituales que nos hacemos todos.
Este sitio es de verdad?, o sea aquí saben lo que hacen?. El chico este barbas sabrá arreglar mi máquina?... Pues fíjense en una cosa...quise creer que sí.
   Me tocó el turno, saludé al chico con una gran sonrisa, le expliqué que la cafetera no iba y que naturalmente eso me suponía un problema. Un problema grande.
Se puso a decirme algo de que si la gente es adicta al café y que hasta que no nos fallan este tipo de cosas no sabemos que lo somos...que se iba a quedar la cafetera unos días, que si a muchas personas les pasa igual con el azúcar porque también crea adicción, que casi era comparable a las drogas...
Francamente no sé de qué adicción al café hablaba porque a mí no me pasa...además que no podía escuchar más después de lo de "me quedo la cafetera unos días"...
   "Pero van a ser muchos?", le dije con un hilillo de voz, mi bolso en el brazo y mis mechas casi recién hechas.
Y el chico, "nooo jaja, te llamaremos pronto".
Lo primero no entendí porqué ser reía, yo estaba muy seria. Y lo segundo, "te llamaremos pronto" es un concepto muy amplio y muy laxo.
Eso qué es?, tres días, una semana?...poniéndonos en lo peor dos semanas?...pues no lo sé.
   Y así estoy, esperando su llamada como la que espera que le escriba el chico que le gusta o que le responda el whatsapp...
Dice mi amiga M que al final lo mejor es comprarse una Dolce Gusto, que por 29€ te sale la cafetera nueva.
Yo francamente esto no lo veo. No porque no me guste la otra marca, sino porque ya me he habituado a la mía.
   Salí del habitáculo y cogí el camino tal y como lo había hecho para volver, que es la única manera de no perderme.
Y así estoy, esperando su llamada como la que espera que le escriba el chico que le gusta o que le responda el whatsapp...esperando esa sonrisa que se nos pone en la cara cuando nos da un me gusta en nuestra foto de Facebook, que no significa nada, pero te alegra el día.
Como tú me lo alegras a mí...te echo de menos cafetera!!!. Vuelve ya!!!.




23-03-17
Ilustración, Jordi Labanda.

miércoles, 22 de febrero de 2017

La resonancia.

   Señores, mi vida es una tragicomedia.
Aaaah, pensaban que les iba a decir que era un drama eh?, no. El drama viene después...
   Les cuento.
Resulta que fui al traumatólogo porque tengo un problema. Bueno, en honor a la verdad problemas tengo varios, pero referentes al traumatólogo uno. Bueno, varios también.
El caso es que fui por lo que les conté del dedo de la mano y del dedo del pie y como había una señorita en prácticas, la señora médico decidió que era un buen momento para simular que era eficaz y decidió pedirme una resonancia.
(Pero sólo del pie, no vaya a ser que la pidamos también de la rodilla y ya estamos pidiendo demasiado).
   Dos meses después, me han llamado para hacerla.
Y a mí las resonancias no me importan saben?, porque no hacen daño. Las resonancias no duelen. Las resonancias son nuestras amigas. Las hermanas mayores de los rayos x. Las resonancias son lo más. Así de caras son, que o tienes seguro privado o si las necesitas no te las hacen. Y si te las hacen es por presión social.
   El caso es que me llama una señorita muy aseñorada de estas que están en un mostrador que es más alto que ellas y llevan un micro como de Madonna para no tener que tocar el teléfono...que digo yo algo, si estamos en un lugar de pruebas médicas que presuntamente es aséptico...porqué no cogen el teléfono con las manos?...
No, no me contesten, ya sé lo que están pensando, que es por comodidad...
Bueno...yo no lo sé...si no lo hacen así, por algo será, porque si fuese por comodidad no estarían sentadas.
El caso, que me llama la chica...si, también sé que se están preguntado cómo sé que está en un mostrador más alto que ella y con un micro a lo Madonna si no la veo. Lo sé porque es como yo la imagino...luego a lo mejor está en una mesa de oficina, pero déjenme imaginar lo que yo quiera...
Por favor, ya no se pregunten más cosas o no termino una frase.
Decía que me llama la chica y me pone esa voz que se pone cuando ya has hecho como veinte llamadas antes de la tuya y ya pues no te apetece...hablas con desgana, hablas porque has de hablar.
   "Le viene bien el sábadooo?...a las onceee?..."
"No, no me viene bien el sábado a las once", le dije.
   "Entonces el martesss...a las sieteee...la dirección es...".
   Y me dice una dirección que apunté en el calendario que tengo en la pared del cuarto. Una dirección que no había oído en mi vida. A mí. Que me dejan en una calle que no conozco y no sé salir ni andando. Que o hago el mismo camino que he hecho para ir o no se volver.
Que cuando me mandan a...al sitio ese donde mandamos a la gente que nos cae mal...no voy por si me pierdo y aparezco en Oz siguiendo el camino de baldosas amarillas.
Y yo que hice?, pues lo que se tiene que hacer en estos casos.
Buscar en google maps.

  
   Lo vi, entendí a la primera que no tenía ni idea de dónde se encontraba esa calle y acto seguido comprendí que iba a perderme.
Entonces hice lo que se supone que haces en estos casos, volver a mirar el mapa otra vez justo antes de salir y salir con tiempo por si te pierdes.
Eso es lo que se supone que haces en estos casos. Yo no.
Yo miré el mapa otra vez justo antes de salir y creí salir con tiempo por si me perdía. Pero no. Salí con el tiempo justo. Porque a mí me gustan los retos. Los retos y llegar tarde al médico. Porque llegar antes tampoco sirve de nada puesto que vas a esperar igual.
Y el tráfico tampoco ayuda, porque si yo he de ir por un camino que he trazado en mi mente a modo de dibujo como el mapa, que los demás no me dejen ir por ese camino no me es útil. De verdad es que luego dicen que soy yo, pero si los demás no cooperan...cómo voy a hacer las cosas a mi modo, que es el correcto?...
Pero saben qué?, que no me perdí. No, porque tomé como referencia una pared con un graffiti. Así soy yo...sencilla. Que ustedes dirán, y si llegan a tapar el graffiti o lo foto del google maps es antigua?.
Pues por eso tomé como referencia una entidad bancaria también...de verdad es que les gusta complicarme la vida eh?.
Y no sólo no me perdí, sino que llegué a tiempo. Así que como se dieron dos acontecimientos importantes hice lo que tenía que hacer. Notificarlo en fb. Sí, para que todos supieran que por una vez no me había perdido.
Así se lo dije a la señorita que estaba sentada tras un mostrador más alto que ella y con un micro a lo Madonna tal y como yo la había imaginado.
"Pues mucha gente se pierde aun mirando el mapa", me dijo. Yo sonreí para mis adentros y pensé que yo no soy como los demás. En ningún sentido.
   Una vez allí esperé, que también entra dentro de la normalidad y llegado mi turno salió un chico con un pijama blanco y gritó mi nombre al revés. Pero gritado eh?, que le oyeron la señorita del mostrador y un señor de pelo blanco que estaba en ese momento pasando por la puerta.
Y de nuevo gritando, dijo mi nombre de manera correcta, aclarando a todos los presentes que había cambiado el orden porque tengo dos nombres.
(Yo es que tengo dos nombres, el mío y el que le acompaña y no uso, pero así somos, nos ponen dos nombres, como en los culebrones).
   Me pidió el papel que había firmado como que si me pasaba algo les eximía de toda culpa y me hizo las típicas preguntas no?, edad, peso, altura...entonces entró conmigo al habitáculo compuesto por una silla y una estantería de tela llena de trapos azules y peucos de celulosa blancos y me dijo que me quedase prácticamente sin ropa, que me pusiera una bata, o sea que el trapo azul era una bata y para los pies, los peucos blancos de celulosa. "Enseguida vengo y te toco", dijo antes de cerrar la puerta.
Y yo pensé lo que se piensa en estos casos, lo primero que me iba a tocar el qué?, que si no lo conocía a ver qué iba a tocarme y con qué excusa. De inmediato comprendí que lo que iba a tocar era la puerta.
Después me vino la tensión. Porque no puedes darme un trapo de celulosa, llamarlo bata, decirme que me quede prácticamente sin ropa y además amenazar con que vas a venir enseguida.
Enseguida de qué?...a mí presiones para vestirme o desvestirme pocas, así no. Y mucho menos cuando abres el trapo/bata.
   Bata saben?...eso no es una bata. Eso es un trozo de celulosa azul, que dices, al menos es azul han tenido gusto pero que te lo pones, no tapa, bueno, tapar tapa pero por un lado. Por el otro llevaba dos cintas que yo imaginé que una de ellas debía salir por un extremo de la bata, te la pasabas por la cintura y con la otra se sujetaban.

Pues una de dos, o mi bata estaba tarada o yo no supe encontrar cómo atar las cintas. O sea, que mi bata estaba tarada.
No me quedó otra que hacer lo que pude con las dos cintas intentando tapar lo máximo y dando de sí la cinta, menos mal que me estoy quedando en el chasis y la cinta dio de sí lo suficiente para acabar haciéndome un lazo a un lado. Porque yo iré con la bata de celulosa, pero los lazos no me los quita nadie.
   Vino a recogerme un señor con pijama blanco, me llevó a la máquina de las resonancias y me pidió que subiera por unos escalones, que digo yo algo, para qué te dan la bata si cuando te subes a la máquina y has de tumbarte se te ve todo el martes...?...
"Esta bata y los peucos no favorecen nada eh?...", le dije por aquello de poner un poco de humor ante la situación con una bata tan comprometida.
"Pues es la última moda en Milán", dijo el señor del pijama.
   Que yo les digo algo, yo no lo veo. No veo a Armani o a D&G diseñando algo así...Yo sé que el hombre me lo dijo porque vio que a pesar de todo yo iba con mi bata y las cintas con un lazo y eso me daba mucho estilo, además de los calcetines rosa que quieran que no, hacían contraste con el azul de la bata. Es evidente que el señor del pijama no se encuentra todos los días a personas tan estilosas como yo hasta con bata.
Comenzó con su explicación, que si tenía que estarme quieta, que me daba un timbre por si necesitaba algo pero que si lo pulsaba todo se pararía y tendríamos que volver a empezar...(entonces para qué me das el timbre?)..., que iba a tener que estar sin moverme veinte minutos...(eso ya lo había entendido a la primera, porqué me lo repetía?)...que si estaba cómoda, que me ponía unos cascos con música para que no me molestase el ruido...
   Que yo no es por quejarme, ya lo saben, pero me pone unos cascos con ruido para que no me moleste el ruido de la máquina que se oye por encima de los cascos? y veinte minutos?, tanto se tarda en hacer una resonancia?, y he de decirle a la otra pierna que ha de estarse quieta sin moverse?.
Qué pasa en estos casos en los que te dicen que no te puedes mover?, que sólo quieres hacer precisamente eso. Y te pica todo. Y estás incómodo cuando hace dos minutos estabas bien. Y quieres rascarte un ojo, o la nariz y tienes que enviarle una nota mental a tu cerebro para que le diga a la pierna que está sujeta que no tiene que moverse, no tiene que moverse no tiene que...uuuups, ocurre que ligeramente te mueves por los propios nervios y ya te sobreviene el drama, porque crees que toda la maquinaria parará en seco y entrará el señor del pijama blanco que evidentemente no entiende de moda y menos de la pasarela de Milán.
En última instancia intenté dormirme, pero el ruido de los cascos no me dejaba. Cuando casi estaba a punto de conseguirlo recordé que llevaba las lentillas puestas y que no me gusta dormirme con ellas, así que no me quedó otra que seguir mirando al techo.
Un techo que la verdad no tenía nada de especial, estaba lleno de algo como unas planchas con agujeros que tampoco pude contar porque eran muy pequeños y tres focos alumbrando molestamente. Si al menos me dejasen leer el libro que había traído...pensé mientras la máquina y los cascos peleaban por ver quién hacía el ruido más molesto.
   De repente entró de nuevo el señor con pijama diciendo que ya habíamos acabado, que cómo estaba...pues cómo iba a estar?, tranquila. Si las resonancias se hacen en una especie de camilla que se mueve...preocupada por lo que se me pueda ver a través de la bata pero por lo demás tranquila...
   Me acompañó de nuevo al habitáculo donde estaba mi ropa, me volví a vestir y allí dejé los peucos y la bata de celulosa, en un cesto con otros tantos...pensando con una sonrisa si me la llevaba para jugar a los médicos...
Al final la dejé allí, aunque fuese la última moda en Milán...porque Milán mola...(mucho)...pero esa moda no.

jueves, 19 de enero de 2017

Quiero decirte algo...

   Dicen varias de mis amigas, que son muy sabias por cuenta propia y ajena, que cuando te enamoras te das cuenta cuando ya es demasiado tarde.
Yo pertenezco a ese grupo. Soy de esas que cuando me doy cuenta ya es tarde. Tarde para mí, para todas. Tienen razón, pero yo no se lo digo.
No, porque si lo hago ellas se vienen arriba, me dicen que me conocen y todo lo que se deriva de eso y..."que ellas ya lo veían venir"...
No sé para dónde voy mirando yo que no lo veo venir nunca.
Bueno, en ocasiones les doy la razón, no se crean. Que no se diga que no cedo nunca ante las cosas obvias aunque me niegue.
   Porque para otras cosas no, pero para negar los enamoramientos tengo un máster en negación.
Cuanto más me preocupo en negarlo, más enamorada estoy de esa persona. Pero claro, como ya he dicho, me doy cuenta...tarde.
Saben?, había empezado este escrito sin rumbo, pero ya lo he encontrado.
Ya que me preocupo tanto en negarlo cuando me enamoro, quiero decirles algo a las personas de las que un día me enamoré.
   A ti, querido primer amor...
Decirte que te he recordado y he sonreído. Será algo inevitable o que siempre te tendré un cariño especial?
Nuestra historia me acompañó muchos años. Entre un hola, un reencuentro y un adiós. Años de ir cuesta abajo y sin frenos.
Cuánto tiempo juntos querido primer amor, porque sin estar juntos, me acompañaste media vida...y después..., después tal vez también fueron muchos años juntos..., juntos sin juntar.
Me subí en tu vagón de montaña rusa, sabiendo que por ese viaje iba a pagar más de lo necesario. No, no te lo echo en cara, ni mucho menos.
Cuando juegas con fuego corres el riesgo de quemarte. Pero es mi naturaleza...la de ser fuego, no la de jugar. Eso era más cosa tuya.
Querido primer amor, diablito vestido de Thomas Burberry...pobre de mí, angelito que pensaba que los diablos eran así como tú y que va...los diablos visten de firma. De firma italiana...
Tal vez de tanto ser fuego consumimos algo con fecha de caducidad.
Aun así, si te volviese a ver después de ese adiós tan difícil, pasados tantos y tantos años, volvería a sonreír.
No olvides que nosotros siempre seremos eso...un diablito y un angelito que un día se dieron la mano...


   Ahora debería ir usted, estimado señor monísimo.
Creador de fantasías, pinocho de profesión y de vocación su profesión oficial.
Cuánto le habré escrito en este blog al que usted puso título?, aaaaaay...usted sí que lo cambió todo. Usted supo tirar muros y apartar escombros. Usted supo crear un mundo paralelo. Usted supo hacerme volar tan alto que nunca llegué a caminar en tierra firme. Volé tan alto como su fantasía. O la mía. La de los dos.
Usted, eterno porqué.
Duda y pregunta que nunca podré responder.
Usted marcó un antes y un después.
Usted me enseñó muchas cosas. Alguna buena?, diría si nos viésemos delante de un café corto...cortito, de esos que se beben de un sorbo... Sí. De todo lo que me enseñó, también me enseñó cosas buenas.
Usted hizo mi fantasía realidad. Pero como ya le dije una vez, las fantasías son eso, no son la vida real. A lo mejor usted, eterno Peter Pan, también vive en una fantasía y aún no lo sabe.
Usted que iba a ser un todo, presuntamente mi todo, se quedo en nada. Aunque no olvide que eso fue su decisión. Porque yo sí aposté por esa fantasía suya...
Usted...
   Y tú?...
Tú llegaste después de la tormenta, que es cuando llega la calma.
Sí. Eras calma. Eres calma.
Tú y tu descontrol controlado.
He de decirte que sin permiso y con él, también he hablado de ti. Porque me gusta hablar de las cosas bonitas y de las cosas que he querido.
Tú, todo desorganización organizada.
Tú me mirabas y yo no aguantaba la mirada. Tú me hacías ser yo. Y tú eras tú.
Tú con barreras y yo sin ninguna protección porque las tormentas te dejan sin nada. Lo malo de esto es que si sales herido, al que no tiene protecciones siempre acaba doliéndole más.
Tú y cómo me hacías reír. Yo y cómo te reías tú.
Tú y tu carácter de mierda. Pero aún así...ahí estaba yo porque quería estar. Con tu carácter o a pesar de él...pero a mí me gustabas así. Tal como eres.
   Querido mejor amigo, tengo que acabar este post contigo ya que insistes y persistes en algo que no es verdad, ya te digo yo que no.
A ti quiero decirte gracias. Gracias por aguantarme, escucharme, consolarme, soportar los lamentos de alguien herido, gracias por pasar por alto que no tengo medida y menos cuando me enfado.
Gracias por tus abrazos de oso.


A ti quiero decirte que contigo no tengo filtros desde hace años, aunque por suerte o por desgracia ya lo sabes.
A ti quiero decirte que me conoces más y mejor que nadie.
A ti quiero decirte que no sé qué haría sin ti, que te necesito aunque no te lo diga, que te quiero aunque te lo haya dicho poco.
Quiero decirte que contigo soy más casi yo que nunca, que tengo aún un ápice de control que me permite sujetar mi vulnerabilidad, que no alguna que otra lágrima, una sujeción que un día se soltará del todo, como bien sabes, porque tú lo sabes todo...
Que puede que tengas razón en lo que dices y en lo que no dices. En lo que callas por nuestro bien. En lo que dices entre broma y broma.
He crecido contigo. Ya no soy esa que te vio por primera vez y sintió algo...cosa que nunca te he dicho, por cierto. Pero sí, sentí algo.
Ya no soy esa que tenía diez años menos ni tú tampoco.
Aunque sigo siendo esa a la que se le nota en la mirada.
Querido mejor amigo...gracias por estar. Por ser. Por quererme...tal como soy.

   Gracias a todos aquellos que un día compartieron un espacio en mi vida, todos y cada uno de nosotros aprendemos y enseñamos. De todo se aprende y de todos aprendemos, todos nos enseñan algo y todo pasa por algo...aunque no sepamos porqué.
Aunque nos empeñemos en no tropezar de nuevo con esa piedra llamada amor...algo inevitable...algo doloroso, algo bonito, algo que siempre enseña aunque a veces no entendamos el qué.



19-01-17
Fotos:
Ballantine's
Teddy bear